lunes, 27 de febrero de 2017

Un galardón grande

Cuando decidimos decirle si al Señor al llamado al ministerio, no tenemos la más mínima idea de lo que estamos haciendo, estamos muy contentos de servir al Señor con nuestro llamado y solo queremos poner en práctica las ideas que fluyen como un río en nuestra cabeza.  Pero hay una verdad, que es la que Jesús recuerda en Mateo cuando habla de las bienaventuranzas, esta es la parte que ni a mi, y estoy segura de que a nadie en el ministerio, quiere escuchar.  Se trata del sufrimiento, que se produce cuando somos maltratados y maldecidos por las personas de las que menos esperaríamos.  Si, hay gente dentro del ministerio que se dedica a mal decir de sus pastores, que incluso llegan a mentir para satisfacer sus intereses egoístas personales; y por supuesto que duele, pues tu esperarías que sean ellos los que sostengan tus brazos y no que te traicionen o te vituperen.  Pero veamos algunas verdades que la Biblia nos enseña y que sirven de alerta por un lado y por otro lado nos animan.
  1. El espíritu de Judas abunda en nuestros días, es el espíritu de la traición.  Es el mismo que invadió al que se llamaba discípulo de Jesús, que andaba con el, que conocía y veía lo que el hacía, pero que al final le traicionó.  Jesús sufrió traición, pues también los que deseamos cargar la cruz de Cristo y padecer por su reino, con toda seguridad también sufriremos por la traición, de compañeros del ministerio, de los que dicen llamarse nuestros amigos, de los que son más cercanos.  Porque hoy la infidelidad ha invadido no solo los hogares, también las iglesias que dañan a sus líderes por intereses egoístas y personales, olvidando que la iglesia le pertenece a Cristo.
  2. Quienes sufrimos en algún momento de la maldad de otros no debemos olvidar que nuestra lucha no es contra personas, sigue siendo contra Satanás mismo, que lamentablemente utiliza la gente para dañar a otros, y aunque suene duro, debemos bendecirles, orar por ellos y seguramente si hemos salido dañados, entonces debemos pedir al Señor que sane nuestros corazones para perdonar, porque su mandato es y sigue siendo "amar al enemigo", amar al que nos hace mal, pues no hay sacrificio en amar a los que nos hacen bien.
  3. Aun así hay algo que no podemos obviar y es que la justicia de Dios se llevará a cabo, nosotros no debemos defendernos ni pretender vengarnos o hacer justicia por nosotros mismos, porque mía es la venganza dice el Señor, El es nuestro abogado.  Debemos esperar, orar para que sea El quien nos redima, si el lo hace, lo hará bien. Pacientemente esperé decía el salmista, eso debemos hacer, esperar en el Señor su tiempo, nos asombraremos de como el redime a sus hijos y los que hayan actuado en mal contra nosotros deberán temer, porque no es hombre el que actúa si no el mismísimo Dios que defiende a sus hijos.
  4. Padecer por causa de Cristo es algo que nadie quiere, pero el apóstol Pablo decía que se sentía gozoso de llevar la cruz, es decir de padecer por causa del Reino.  Uau, definitivamente esto es un alto grado de madurez, y de entender que aún nuestra vida puede ser quitada por causa del reino de Dios.  Por eso Jesús invita en el sermón del monte a gozarse y alegrarse porque el galardón de los que padecen es grande en el reino de los cielos. 
  5. Debemos estar aferrados a El, porque de el mana la vida.  La oración me sostuvo los dos últimos años que estuvimos en una iglesia en la que nos tocó padecer, fue la oración que me dio esperanza, fortaleza y amor por los que nos dañaban.  Hoy sigue siendo la oración la que me sostiene y sostiene a mi familia y todo lo que hacemos, a través de la oración el Señor nos da fortaleza y nos recuerda la verdad de su Palabra que sera fiel en cumplirse todos los días de nuestra vida.
Amigas que han sufrido por causa de su llamado, gozaos y alegraos, porque no importa el comienzo de la carrera, tampoco los tropiezos durante el camino, lo mas importante es finalizar la carrera con gozo, de pie, firmes ante el que nos llamó, nuestro galardón será grande en los cielos.


Contenta por su llamado

Karen Rosales de Aguilar

lunes, 26 de diciembre de 2016

¿Como mostrar adoración a Dios?

                                                                                                                                                                 
Creo que hemos visto la adoración como un acto especial durante el tiempo de la celebración semanal que tenemos en la iglesia, la asociamos con los cantos suaves con los que expresamos alabanza y honra a Dios.  Pero en realidad esa forma de ver la adoración es muy limitada, porque entonces solo tendríamos la oportunidad de adorar a Dios un rato mientras estamos en la iglesia, sin embargo Dios desea que vivamos en constante adoración.  
¿Que es adorar?, pues además de dar reverencia, adorar también significa agradar.  Por lo tanto adorar es hacer todo aquello que agrada el corazón de Dios, lo cual va mas allá de simples ritos en los cultos, por eso el Señor le recuerda a Oseas "Lo que yo quiero es misericordia, y no sacrificio; conocimiento de Dios, más que holocaustos". Oseas 6:6

En verdad aunque sabemos este versículo, hoy mientras tenía mi devocional, el Señor habló a mi corazón, porque al final el canto en el servicio dominical termina siendo mi sacrificio, mi holocausto, pero una vida de obediencia a Dios es lo que en verdad refleja que tenemos conocimiento del Señor.  

¿Como mostramos nuestra adoración al Señor?

  • En obediencia. ¡Que difícil es obedecer!,  pareciera que es difícil solo cuando estamos pequeños, pero en realidad nos volvemos adultos y aún sabiendo lo bueno que nos toca hacer, igual tenemos la tendencia y cedemos haciendo lo malo.  De adultos la cosa se vuelve más difícil porque de niños, los padres nos obligan o nos animan a obedecer, pero siendo adultos no queremos que nadie se meta con nosotros, ni nos diga nada, al fin y al cabo es mi vida, solemos decir.  La obediencia es un acto de morir a nosotros mismos y permitir que Cristo crezca en nosotros, por eso es que Pablo animaba a los romanos y les decía "...yo les ruego, por las misericordias de Dios que se presenten ustedes mismos como un sacrificio vivo, santo y agradable a Dios.  ¡Así es como se debe adorar a Dios". Rom. 12:1.  El sacrificio en los actos de adoración a Dios era un animal, pero somos nosotros quienes debemos presentarnos en el altar para morir a nuestros malos deseos, tentaciones o mala actitud.  Nuestra obediencia es el mejor acto de adoración.
  • Procurando un buen testimonio. También suena fácil, pero en realidad no lo es, porque es muy fácil tener buen testimonio en la iglesia, en el tiempo de celebración donde todos nos vemos alegres, humildes, pacientes, gozosos, pero el verdadero desafío comienza cuando estamos en los trabajos, en las casas, cuando la policía nos detiene para pedir los papeles del carro o cuando un guardia nos pide en el banco que le permitamos que nos revise.  Es allí cuando sale quien realmente somos y entonces me recuerdo que debo clamar para que se cumpla la promesa de que "el que comenzó la buena obra en nosotros será fiel en completarla hasta el día de Jesucristo",  Necesitamos que Dios siga la obra que comenzó en nosotros, necesitamos seguir siendo moldeados a la imagen de Cristo. "¿Quien de ustedes es sabio y entendido? Demuéstrelo con su buena conducta, y por medio de actos realizados con la humildad propia de la sabiduría."  Santiago 3:13
  • Con alabanza y gratitud diaria.  Podemos cantarle a Dios no solo cuando estamos en la iglesia.  No se si usted ha probado adorar a Dios en tu tiempo a solas con Dios, en mi caso eso cambia por completo mi perspectiva de muchas cosas, cuando estoy a solas con Dios y le adoro con música que me recuerda quien es, entonces me doy cuenta de que nada es imposible para El, no hay nada que El no pueda hacer, en su presencia podemos reconocer nuestros pecados, anhelar la santidad que el busca en nosotros, podemos sencillamente encontrar la paz y mantener la esperanza que necesitamos para vivir en este mundo difícil. "Entrad por sus puertas con acción de gracias, por sus atrios con alabanza".
Es mi oración para este 2017 que esté yo en su presencia cada día, para adorar su majestad, que su Espíritu more en mí y me de el poder para ser una verdadera adoradora, en lo público y en lo privado, que en espíritu y en verdad procure agradarle a El.

Agradecida con mi Señor

Karen

lunes, 17 de octubre de 2016

¿Será que podemos cambiar lo malo en nosotros?

El sábado mientras iba hacia la iglesia, repentinamente mi esposo me preguntó ¿porque es tan difícil cambiar?, ¿será que somos demasiado malos para cambiar?, ¿o será que sencillamente no queremos cambiar?.  El iba reflexionando sobre el mensaje que le tocaba predicar ese día, pero yo me quedé con sus preguntas en mente.

Precisamente en el momento que el me hizo esas preguntas, yo iba orando al Señor para que me ayudara a tener la actitud correcta con algunas personas, pidiéndole que me ayudara a perdonarlas, pues una de las situaciones con las que lucho es con la falta de perdón, porque aunque se que Dios me manda a perdonar a aquellos de los que me siento dañada, confieso que no es fácil para mi, es mi aguijón como diría Pablo.

Esta mañana mientras hacía mi devocional en el libro de los hechos, Dios me recordó el papel de su Espíritu Santo, somos en verdad privilegiados de tener la oportunidad de que esté en nuestra vida, en realidad es Dios mismo morando en nosotros, es su poder actuando en nosotros y a través de nosotros.  Es una bendición tener  al que puede lograr los cambios que solos no podemos.

Así que comparto con ustedes algunas verdades hermosas de la Palabra respecto a si podemos cambiar o no:

  • Nadie cambia por si solo, por muy buena voluntad que tenga, por muchos deseos o mucho empeño que ponga, la realidad es que solos no podemos cambiar.  Nacemos con el pecado original, con la tendencia a hacer lo malo y como bien lo decía Pablo: "porque no hago el bien que quiero, sino el mal que no quiero, eso hago." Rom. 7:19
  • Si se puede cambiar. Desde el momento en  que Dios viene a nuestra vida y nosotros recibimos su sacrificio en la cruz, entonces el comienza a obrar una transformación en nosotros, esa transformación puede ser rápida o lenta, todo depende de la disposición que tenemos nosotros para permitirle que gobierne en nosotros.  Es por esto que la madurez no depende de la antigüedad que alguien tenga de asistir a la iglesia, en realidad depende de la obediencia, porque muchas veces los desiertos de la vida se vuelven largos debido a que no estamos dispuestos a obedecer.  No obstante cuando nos decidimos a obedecer, entonces Dios actúa en nosotros y es cuando podemos ver los cambios. El ha comenzado la obra en nosotros, unos caminamos más lentamente, otros más rápido, pero su promesa es completar la obra que inició. Fil. 1:6
  • El Espíritu Santo nos da poder para cambiar.  Jesús dijo que recibiríamos poder cuando el Espíritu de Dios viniera sobre nosotros, este poder no es para hacernos más ricos, o para aprovecharnos de los demás, es el poder que permite la transformación en nosotros de modo que podamos aún afectar positivamente la vida de otros.  Creo que los cristianos de hoy tenemos la dificultad de que no creemos en la persona del Espíritu Santo como Dios, o si creemos le vemos muy lejano, pero en realidad es el consolador que Dios nos dejó para que nos acompañe y nos ayude en el día a día, su presencia en nosotros hace aún que pueda interceder por nosotros delante de Dios porque al estar en nosotros puede conocernos a la perfección.  Así que nuestra oración debe ser que la presencia de su Espíritu sea tal en nosotros que produzca un cambio poderoso en las áreas con las que luchamos.   La Biblia nos muestra un Pedro antes de la venida del Espíritu Santo y otro después, Pedro vivió tal transformación que pudo pronunciar uno de los mejores y más poderosos discursos de oratoria, en el que miles se convirtieron, pues no actuaba el, si no el Espíritu de Dios que moraba en El, es este mismo Espíritu que sanó al que estaba en la puerta de la Hermosa. También este mismo Espíritu de Dios el que puede cambiarnos hoy para ser más como Jesús.
  • Aun cuando Dios a través de su Espíritu produce cambios en nuestras vidas, siempre habrán areas que necesitan ser moldeadas, Pablo hablaba de su aguijón y creo que todos tenemos un aguijón con el que luchamos, pero hay además de esto una maravillosa verdad "su poder se perfecciona en nuestra debilidad".  Nosotros con poco tenemos para sentirnos orgullosos, mejor que otros, así que no quiero imaginarme como seríamos si dejáramos de tener esas debilidades, Dios las permite para que nos mantengamos en dependencia de El, para recordarnos que le necesitamos y le necesitaremos cada día, así dejamos de creer que lo bueno que sucede es por nosotros, en realidad lo bueno que sucede es por causa de el y a pesar de nosotros.
Gracias Padre por dejarnos tu Espíritu Santo, llénanos, danos la conciencia de que tu moras en nosotros, gracias por darnos poder para vencer, ayúdanos cada día en nuestras debilidades para que podamos ser como tu.  Amén

Agradecida con su llamado,

Karen


domingo, 9 de octubre de 2016

¿Como mantener el gozo en tiempos de dificultad

Desde la última vez que leí el libro de Santiago debo confesar que me he sentido agradecida por la manera en que Dios nos guía en aspectos tan prácticos de la vida, pero a su vez, reconocer como en el día a día me cuesta tanto recordar estos consejos y sobre todo aplicarlos a mi vida.

Este libro hace mucho énfasis en las pruebas, en el capítulo 5, menciona la aflicción, la enfermedad y nos recuerda también como algunas personas como Job también se vieron rodeados de dificultades, pero tuvieron paciencia y fe para esperar en el Señor la respuesta a sus peticiones.

Me imagino que al igual que yo tu también has pasado por desiertos, algunos parecen tan pequeños que pronto estás disfrutando del verano, así como cuando pierdes el empleo y al mes ya tienes un nuevo empleo, no te tocó esperar tanto y tuviste la respuesta de Dios sin tener que impacientarte.

Pero hay otras dificultades que se prolongan por más tiempo, y no solo eso, son dificultades en las que ni siquiera tenemos el panorama claro, miramos hacia adelante caminando como sin dirección porque no sabemos que habrá al final. Se me viene a la mente una caminata por un desierto en el que el viento levanta la arena, te sientes aturdida, la arena te golpea y sobre todo te quita la visibilidad para poder transitar con mayor seguridad.  Pues así es como me he sentido algunas veces en tiempos de dificultad, el desierto parece no terminar y solo se que debo seguir caminando para salir de donde estoy, viendo al invisible porque no hay nadie más que me guíe.

Muy acertados son los consejos del libro de Santiago acerca de los tiempos de prueba, y quisiera compartir algunas enseñanzas que he tomado para mi vida, han sido muy valiosas y me dan el gozo de tener una dulce espera mientras pasa la dificultad.

  • Necesitamos ser concientes de que tendremos dificultades en la vida, así es, sobre todo sabiendo que somos hijos de Dios, pues nos convertimos en el blanco de Satanás y por supuesto está allí para destruirnos.  Aún así mayor conciencia debemos tener que nada ocurre sin que Dios lo permita, Satanás pidió permiso a Dios cuando procuró destruir a Job;  así que en medio de la dificultad Dios tiene un propósito y un plan para nuestras vidas, entre más rápido entendemos su plan, más rápido atravesamos el desierto. "Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis.". Jeremías 29:11
  • Orar es la única manera de mantener nuestro enfoque en Dios y en aquello para lo que nos creó.  No hacerlo nos hace centrarnos en nosotras mismas y nuestras debilidades, es allí cuando empezamos a tener pensamientos como "pobrecita de mi", ´"nadie me quiere", "solo a mi me pasan estas cosas" o "no voy a salir de esto"; pues claro que solas jamás saldremos de las situaciones difíciles, pero Dios siempre tiene la respuesta adecuada a nuestra situación, enfocarnos en El es saber que es más grande que nuestros problemas, que es soberano, que es poderoso y son sus virtudes como Dios único, lo que nos hace sentirnos con paz en la dificultad.
"Esta alguno afligido?, haga oración."
  • Nuestra confianza y fe debe ser puesta en Dios.  Esta lección la he aprendido con dolor, he confiado situaciones muy personales en personas erradas, he esperado que otros me ayuden en la forma en la que solo Dios puede ayudarme, y he sufrido el dolor de la traición y no solo eso, de las mentiras, interpretaciones erradas y todo lo que se puede levantar cuando confiamos nuestras dificultades personales.  El salmista David tenía claro esto y por eso confiesa "Alma mía, en Dios solamente reposa, porque de él es mi esperanza" Salmo 62:5
  • En el tiempo de dificultad tu habrás hecho como yo, corremos donde amigos a buscar consejo o ayuda, nos sentimos afligidos y queremos que otros oren por nosotros; no es que eso esté mal, de hecho la Biblia nos enseña a llevar las cargas los unos por los otros; pero, quien mas que nosotras mismas para expresar a Dios la causa de nuestra aflicción, quien mejor que nosotras para derramarnos delante de Dios con nuestra petición. La responsabilidad de buscar a Dios cuando pasamos por pruebas está en nosotras, así lo expresa Santiago cuando dice "¿Está alguno afligido?, haga oración.  Santiago 5:13, no dice llame a alguien para orar.  Solo Dios puede darnos la respuesta a nuestra petición y aún cuando no sabemos como orar, entonces el Espíritu Santo intercede con gemidos que no entendemos para que el Padre conozca nuestro sentir.
  • Esperar en Dios con paciencia tiene su fruto, el problema es que somos poco pacientes, rápidamente nos desesperamos y dejamos de confiar.  Si nuestra fe flaquea, entonces,  sencillamente no veremos respuesta.  Es así como pasa con el campesin, que  siembra y confia en que más adelante verá el fruto de su esfuerzo, la semilla está bajo la tierra, el no puede ver nada, aún así sigue creyendo que verá un fruto hermoso de una semilla bajo tierra.  Eso es la fe, no vemos nada, es más, lo que vemos parece indicar que nada de lo que esperamos o confiamos tendrá fruto, pensamos que hemos orado en vano y que no vale la pena esperar.  Este pensamiento es meramente humano, es allí cuando en verdad debemos abrazarnos a la pierna de nuestro padre, porque sentirle cerca, saber que estamos bajo su cuidado, nos hace crecer en fe, entonces puedo seguir caminando segura de que lo que mis ojos verán la gloria de Dios manifestarse en nuestra vida a través de la prueba.
  • Podemos tener gozo en el tiempo de espera, para mi es algo que recien estoy experimentado.  Nosotras generalmente entregamos nuestra alma (los sentimientos) a otras personas antes que a Dios, esto es un grave error, porque nos volvemos dependientes de otros, nuestra felicidad depende de otros, o de las circunstancias, nuestro ánimo, nuestra confianza.  En realidad nuestra alma debe de ser entregada a Dios, así nuestro gozo será permanente.  Cuando esto sucede la gente no puede entender que tengas paz en la dificultad o gozo en la tormenta, pero es que no dependemos de nosotros ni de otros, en realidad Dios cambia nuestra perspectiva y si nuestro fundamento es Cristo, las tormentas no podrán derribarnos.
Alguien me dijo que era muy fácil escribir o decir estas cosas, en efecto, es más facil plasmar tus pensamientos en un escrito que vivir la prueba, pues nadie quiere pasar tiempos de prueba, pero puedo decir que solo Dios y su palabra me han ayudado y me siguen ayudando a seguir adelante en medio de la adversidad, pues habría desmayado yo, si depositara mi confianza en mis fuerzas, creyendo únicamente en mi o en lo que otros pueden hacer para ayudarme cuando estoy en aflicción.  Leer la escritura, las promesas de Dios y hablar con confianza con mi Padre es lo único que me sostiene.  

Oro al Señor para que cada día me ayude a no dudar, el que ora en su voluntad,  debe tener la certeza de que verá lo que ha pedido.  Nuestro padre es maravilloso.

Con Amor en Cristo

Karen