Mientras continuaba mi estudio sobre Santiago, en el Capítulo 3:1-5, me hacía reflexionar en la manera errada que podemos utilizar nuestra lengua. Aunque seamos pastores, líderes, profetas o lo que sea, siempre fallamos en este sentido, de hecho en el versículo se nos recuerda con claridad "todos fallamos mucho", nos cuesta a unos más que otros controlar la lengua. Con la lengua no solo afectamos a los demás, mediante chismes, calumnias o insultos, también afectamos nuestra relación con Dios, tomando la gloria de Dios para nosotros, y es en esto que quiero enfatizar. El versículo 4, específicamente nos señala "Así también la lengua es un miembro muy pequeño del cuerpo, pero hace alarde de grandes hazañas." Cuan fácil es tomar para nosotros la gloria que le pertenece a Dios, haciendo alarde de lo bueno que somos, lo inteligente, lo capaces, los listos, responsables, ordenados, diligentes y todos los calificativos positivos que encontramos y ...
Un blog para compartir mis experiencias y mi andar cristiano, esperando que pueda con ello ayudar a otras en su crecimiento espiritual y su anhelo por mejorar su relación con Cristo