"Amado, fielmente te conduces cuando prestas algún servicio a los hermanos, especialmente a los desconocidos". 3 Juan 1:5 Escuché la mejor lección de hospitalidad de una mujer norteamericana que visitó Guatemala para conocer a un niño que tenía apadrinado y su familia. Esta mujer cuenta que ella recién se había casado y tenía un pequeño apartamento que aún no había podido amueblar del todo, esa era la excusa por la que no invitaba a la gente a su casa, no creía tener una casa lo suficientemente equipada para atender las visitas. Pero en el viaje que realizó a Guatemala logró entender a perfección la hospitalidad, la recibió una familia muy pobre, cuya casa era un salón pequeño donde habían dos camas, una pequeña estufa, una mesa y unas cuantas sillas (por cierto que ninguna de las sillas era igual). Cuando llegó la familia inmediatamente corrio la ropa que había en las camas, le ofrecieron una silla, se pusieron a hacer café y algo de comida para ofrec...
Un blog para compartir mis experiencias y mi andar cristiano, esperando que pueda con ello ayudar a otras en su crecimiento espiritual y su anhelo por mejorar su relación con Cristo